martes, 21 de octubre de 2014

Street Style en Oviedo. Semana de los premios Príncipe de Asturias 2014


Se dice por Oviedo, que en su origen, la Fundación Príncipe de Asturias tuvo mucho que ver con la simpatía enorme que nuestro rey despertó en Pedro Masaveu.


Para los que sois de fuera de Asturias, os cuento que los Masaveu eran dos hermanos solteros que tenían una enorme fortuna.


Pues bien, según parece a Pedro le caía tan, pero tan bien el niño que era entonces Felipe de Borbón y Grecia que convenció a financieros y autoridades para constituir una fundación.


El objeto de la Fundación, tal como lo cuentan sus estatutos es  contribuir a la consolidación, de acuerdo con los tiempos actuales, de los vínculos existentes entre el Príncipe de Asturias, Heredero de la Corona de España, y el Principado de Asturias.


Del mismo modo dicen también que la Fundación apoyará la búsqueda del bienestar social y cultural de los asturianos y, teniendo en cuenta el carácter universal de la vocación histórica del Principado, procurará la exaltación y promoción de cuantos valores culturales y morales contribuyan al progreso de la Humanidad.


Y que como símbolo del carácter y de los fines de la Fundación se concederán anualmente los premios “Príncipe de Asturias”, destinados a galardonar la labor científica, técnica, cultural, social y humana realizada por personas, equipos de trabajo o instituciones de cualquier parte del mundo, especialmente en la comunidad iberoamericana de naciones.


Y todos los años cuando llega la última semana de octubre, Oviedo se vuelve una ciudad cosmopolita y que acoge a personalidades de todos los ámbitos.


Los primeros en llegar y en alojarse como manda la tradición en el Hotel de la Reconquista fueron el lunes día 20 el creador de Mafalda, el argentino Joaquín Lavado Tejón "Quino", Premio Príncipe de Comunicación y Humanidades y el hispanista francés Josep Pérez, Príncipe de Ciencias Sociales 2014.


Las inmediaciones del hotel estaban llenas de fotógrafos y periodistas que esperaban pacientemente para conseguir la mejor instantánea.


Mi vocación fotográfica no llega a tanto y como no sabía si la espera iba a ser larga o no, me limité a sacarles fotos a ellos y seguí mi camino en busca de otras personas a quien hacer fotos.


Hacía mucho calor con lo que todos andábamos un tanto perdidos en cuestión de indumentaria.


Y las fotos son un fiel reflejo del despiste que nos afecta.


Tan pronto aparecen botas y medias, como sandalias, francesitas o playeros.


Y lo mismo se ven mangas largas que vestidos de tirantes.


En cualquier caso, lo importante es que en la calle se estaba muy bien y se nota en las caras.

Mañana  seguimos con el estilo de la calle en Oviedo.

Fotos: Marquez@