sábado, 25 de mayo de 2013

Sábado con sorpresa



Sí, sí habéis leído bien, hoy tocaba sábado con truqui y lo hemos cambiado por sábado con sorpresa.




Sorpresa porque esta entrada además de enseñaros mis últimas manualidades de bisutería, pensamos que nos apetecía premiar vuestra fidelidad y el cariño con que tratáis a “El capricho de Marquez@”




Hubiera sido precioso poder preguntar a cada uno de los que nos seguís lo que os  gustaba y mandarlo directamente, pero ni conocemos a todos los que entráis y leéis, ni el presupuesto alcanza para tantas personas.
Así que hacemos lo que casi todos los blogs: un sorteo.





Serán seis lotes y todos podéis participar en cada uno.
Bastará con que indiquéis a cuál o cuáles os queréis apuntar  y con que nos mandéis una dirección de correo electrónico para poder ponernos en contacto.
Los lotes van numerados del  uno al seis y se corresponden con los siguientes:



Número 1



Número 2





Número 3




Número 4




Número 5




Número 6





El sorteo, es para España, durará un mes  y tendrá lugar el 24 de junio por aquello de que la noche de San Juan es una noche mágica y trae buena suerte.
Esperamos vuestras visitas y si os gusta alguno de los lotes os apuntáis y que Dios reparta suerte.




jueves, 23 de mayo de 2013

Ropa de trabajo



En medio de mil imágenes de ropa de sport, empapada la vista por mujeres de todo tipo con zapatos planos, playeros camisetas y estilos que ahora son urbanos, pero que en realidad serían más apropiados para una jornada campestre, me rebelo.





No es que esté en contra de la  ropa cómoda.
No se trata de que no me parezcan guapas la mayoría de las chicas que aparecen en los blogs y en las revistas con su ropa “Casual”.





Mi rebeldía y mi protesta tiene que ver con el mensaje subliminal que va detrás de esa ropa informal y cómoda.




Lo que a mí me sugiere y supongo que al resto del mundo le pasará lo mismo que a mí, es que puedes hacer lo que te apetezca, puedes ir cómoda e informal a donde haga falta porque tu vida es tuya y puedes hacer con ella lo que quieras.





Y no es verdad. Al menos no totalmente.
Tu vida es tuya, pero vives en una sociedad, tienes unas obligaciones, te ves forzada a hacer cosas que no te apetecen lo más mínimo y otras, que también terminas haciendo, entraron en tu cabeza a fuerza de publicidad y más publicidad.







Y me niego a dejarme manejar.
Me niego a ir a trabajar vestida de cualquier manera, con zapatillas de lona mezcladas, eso sí, con el traje de chaqueta para restarle formalidad.





El trabajo es algo serio y además muy importante.
No es fácil casi nunca, conlleva esfuerzo y tiene una finalidad.  
































Por eso me visto formal, me pongo tacones, me coloco collares y trato de decir a través de mi atuendo que creo en lo que estoy haciendo, que le doy importancia y que voy a poner todo mi empeño en hacerlo bien.
No quiero ir informal, porque la imagen que quiero transmitir es precisamente la contraria.





Es evidente que no todos los trabajos son iguales, que cada persona es un mundo y que en buena parte de ellos un atuendo como el mío resultaría ridículo, pero  para mí y en lo que hago, como el cómico aquel: “ Yo sigo” arreglándome 



martes, 21 de mayo de 2013

Bandoleras


Siempre me han entusiasmado los bolsos grandes.

Hasta tal punto que  tengo más de una anécdota a propósito de ellos.

Os cuento una.

Hará unos ocho años y tras pasarme una temporada trabajando en Llanes, poco antes de marchar, vinieron dos amigas a verme un viernes para volver todas juntas el fin de semana.

Cuando me vio llegar una de ellas con mi bolso a cuestas, me dijo:

Pero ¿Para que vas cargando ya con la maleta, si vamos a tomar un vino?

No se podía creer que semejante armatoste fuera un bolso.

 

 


 

 

Pero a mí me parecen prácticos, cómodos y sobre todo con capacidad, con lo que esta nueva moda de las bandoleras pequeñas no me convence.

Aún así, como me parecen monas, tengo las tres que os enseño.

 

 


 

 

 

Estas dos son del año pasado y las que lleváis tiempo siguiendo el blog posiblemente os acordéis de las fotos con ellas puestas.

 

 


 

 

 

Era casi en verano y hacía buen tiempo. Vamos, como ahora.

 

 


 

Se las he visto a varias de mis bloggers favoritas.

Sara de http://collagevintage.com las usa mucho

 

 


 

 

Y a Izortze de http://clochet.com también le gustan.

Las dos las ponen muchas veces  cruzadas.

 

 


 

A mí no me convencen.  Necesariamente tengo que llevar las gafas, porque con mi presbicia, no veo nada de cerca, las de sol porque soy fotosensible y en cuanto hay mucha luz no veo, las llaves, el móvil, la cartera, los kleenex, la vaselina para los labios, un peine pequeño y si puede ser la agenda.

 


 



 

Evidentemente en ese tamaño no entran, con lo que en las rebajas de invierno me compré esta otra roja más grande, pero con un asa larga para poder cruzar.

 

 



 

Y cuando salgo a caminar o para ir de viaje me vienen muy bien las planas porque llevo conmigo lo que no quiero perder de vista y me dejan las manos libres.

Esta falsificación es una de las compras que hice a mi amigo Ádama.

 

 

 

 

Desde luego cuando no llevo peso vuelvo bastante menos cansada, pero aún así no creo que me anime a ponerlos demasiado.

¿Vosotras sois de bolsos pequeños o grandes?

 

 

lunes, 20 de mayo de 2013

Antes de la entrevista



Daba vueltas y más vueltas a la cabeza.
Sentada sobre aquel taburete y junto a  aquella pared verde manzana, parecía que todas las dudas la asaltaban y que a la vez todas las esperanzas confluían.





¿Cómo plantearía la cuestión?
¿Sería mejor ir directa al grano o mantener esa distancia correcta y educada de quien quiere mostrar sólo un interés difuso?






¡Tenía tantas ganas!
 Aquel proyecto formaba parte de lo más recóndito de su ser, de esos sueños que siempre parecen inalcanzables, pero que acariciamos con una esperanza remota.


 


Mantenido a buen recaudo en el cajón secreto de sus ilusiones, su sentido del ridículo, le había hecho callar durante años, sin atreverse a compartirlo con nadie.
Le daba miedo que  la consideraran una loca o por lo menos una excéntrica, que se rieran de ella…





Pero, pese a todo, estaba allí, vestida de rosa, como una invitación al optimismo, encaramada sobre sus tacones.






Quería mirar la vida desde arriba, convencerse a sí misma de las posibilidades y quizá por eso se había colgado el bolso nuevo y aquel collar enorme, que le daban sensación de seguridad.




La entrevista para la que estaba esperando, podría suponer un antes y un después en su vida.






 
 Y a su edad le parecía una especie de premio gordo de la lotería.





 
Sólo necesitaba convencer a aquel mecenas, surgido de repente,  de que merecía la pena, de que era capaz de sacarlo adelante.






Se repitió a sí misma que  cuando se proponía ser brillante solía conseguirlo, que había analizado todas las variables que pudieran afectarle. Así que a pesar de los nervios y esa sensación de mariposas en el estómago que la atenazaba, se dijo a sí misma:
 ¿Y, por qué no?


 

 
Y sintió que confiaba en la vida, que  iba a dejar que la suerte entrara por la puerta y si hacía falta también por las ventanas





sábado, 18 de mayo de 2013

Sábado con "Truqui" Colaboración





Gema, del blog Brújula de estilo me manda un par de Truquis para las entradas de los sábados.

Me encanta la idea de que seáis vosotros quienes mandéis los trucos que conocéis para compartirlos. Es una forma de hacer un poco más vuestro el blog y de encontrarnos cerca.
Ya sabéis que si conocéis alguno y os apetece compartirlo no tenéis más que mandarlo a
En cualquiera de las dos direcciones me llega y estaré encantada de recibirlo.


Y ahora vamos con los “truquis” tal como Gema los describió.

1. El primero.

 Cuando no tienes exfoliante para la cara mezclas en un bol, un par de cucharadas pequeñas de sal gorda con un par de cucharadas de aceite de oliva.
Te lo pasas por la cara con delicadeza y luego lo retiras con agua.




































Y el segundo 




2. Si tienes mala cara y no tienes a mano ampolla de belleza de efecto flash un truco es mezclar un poco de tu maquillaje habitual con iluminador.

Lo mezclas en la palma de la mano y te lo pones por toda la cara.

Le dá luz al rostro.

























Espero que el mal tiempo que estamos sufriendo no cambie la alegría de estar en finde.